Quien no aprende de la HISTORIA, siempre estará condenado a repetirla

domingo, 13 de enero de 2008

EL MANIERISMO.

La capilla Sixtina, como máximo exponente del Manierismo.
















Marco histórico del Manierismo.





1.- En la Historia del Arte.





Significó la desintegración del Alto Renacimiento. Hacia 1520, con la muerte de los máximos exponentes del Renacimiento como fueron Leonardo da Vinci y Rafael de Urbino, finaliza el periodo que había significado la culminación del arte clásico en el estilo renacentista, al establecer los ideales artísticos convencionales de belleza y composición clásica.





Frente a este arte conformista que, satisfecho con las forma conseguidas en la etapa renacentista aprovecha las experiencias del pasado para perfeccionarlo, surge una nueva consideración que se rebela contra dichos logros y soluciones. Se inicia, por tanto, una nueva etapa de protesta y ruptura con el arte clásico, contra su regularidad y armonía, contra las reglas fijas y las proporciones establecidas. El Manierismo, superando los convencionalismos creados durante el Renacimiento, busca una mayor libertad de expresión artística y de individualismo.





2.- El Manierismo en la Historia:





La situación histórico-social del momento en Italia a finales del s. XV y el primer cuarto del s. XVI favorece el nacimiento de un arte inconformista. Estamos en una etapa intranquila e insegura con la sucesiva creación de guerras internas en la propia Italia, que culminan en el Saqueo de Roma en el 1.527, que termina de forma temporal con el principal centro de la cultura artística y de la emigración de los artistas del momento a otros sitios como España o Fointenebleau en Francia.





Ya antes de la muerte de los Papas Julio II y León X, se produce un debilitamiento del mecenazgo de los Papas, y ya en tiempos del Papa Adrián IV (1.503-1.504) numerosos artistas se quedan sin trabajo ni posibilidades de poder hacer nada. Ante esta situación se refleja en un arte intranquilo.





Definición del Manierismo:





La definición del Manierismo proviene de la palabra "Maniera" que en el s. XVI significaba el modo de pintar o de esculpir, y era un equivalente bastante exacto de lo que hoy llamaríamos estilo. Designaba el estilo de cualquier artista, especialmente de aquellos que poseían uno original o que destacaban entre los demás, alejado del estilo corriente o mediocre.





El concepto de Maniera se tomó de la literatura de las costumbres y había sido originalmente una cualidad muy deseable del comportamiento humano. Su entrada en la literatura italiana derivó de la literatura cortesana francesa de los s. XIII al XV.



A la espaciosa amplitud y lucidez de composición y a la grandeza formal y elevada idealización del Alto Renacimiento, que mantiene el suficiente contacto con la naturaleza para parecer completamente plausible, sucede en el Manierismo gestos y expresiones descaradamente artificiales, sacrificándose la verosimilitud por la consecución de rebuscados efectos de elegancia, gracia, sensualidad y virtuosismo.



La historiografía contemporánea concibe y evalúa el arte del s. XVI de modo diferente: advierte en el valores positivos y no lo considera como síntoma de decadencia sino más bien como inicio de un arte nuevo.



La concepción del arte manierista.



Los artistas del arte manierista desarrollaron sus ideas sobre el arte en escritos cortos y accidentales, sin que se realicen verdaderos tratados.



El arte clásico aspiraba a los bello (sencillo, diáfano, claro y fácil), mientras que el arte manierista aspiraba a lo sutil (complejo, intrincado, oculto y difícil). Por lo que la nación de dificultad cualifica a la obra de arte, a mayor dificultad en su ejecución mayor será su valoración.



La valoración negativa que el paso del tiempo supuso para conceptos como el de virtuosismo o la artificiosidad, son la base de partida para una consideración también negativa del arte Manierista en la historiografía posterior.



Características del Manierismo:



Elementos formales:



1.- Las formas rebuscadas y afectadas que parecen artificiales.



2.- El decorativismo de las formas, ajeno al arte clásico, y la llamada estilización.



3.- La densidad del cuadro: figuras apretadas, acumulación de objetos como un horros vacui; datos ignotos en el arte clásico, en el que el vacío constituye un importante elemento de composición.



4.- La diversidad y complicación, con la introducción de ejes desde varios ángulos, a diferencia de la composición clásica, construida sobre ejes verticales y horizontales.



5.- El abandono de los proporciones clásicas, especialmente en las figuras humanas, y su alargamiento, junto con la despreocupación por guardar unas proporciones típicas y reales.



6.- El cambio del colorido, con renuncia a los colores que habían predominado en la época anterior y el empleo de tonos más fríos y claros, a menudo sin tener en cuenta los colores reales de lo representado.



7.- La preocupación por mantener la elegancia y el refinamiento que es causa de que muchas obras pictóricas del s. XVI den la sensación de ser frías y racionales.



Rasgos materiales:



1.- Representa la realidad, pero se trata de una realidad cambiada, transformada. Se trata de un realismo ornamental que fundía los elementos realistas con los decorativos.



2.- Se alejó del realismo acercándose a la abstracción, como si los objetos reales no fuesen para él una finalidad, sino un pretexto para crear construcciones lineales.



3.- Amplió los tradicionales temas humanísticos con motivos ultrahumanos, desconocidos en el arte clásico, gustando de los objetos y las naturalezas muertas.



4.- Buscan temas y motivos extraordinarios, inaccesibles, ocultos a la vista, indefinidos y perceptibles sólo por el arte.



Finalidad:



1.- Su principal finalidad fue el de independizarse del arte clásico. Así podemos ver como alguna sede su obra se las considera obras protesta, concretándose en el rechazo de las reglas generalmente aceptadas.



2.- Aspiraba a una mayor expresión individual del artista, por lo que su arte tenía un carácter más subjetivo y personal.



3.- Pretendía resaltar los elementos psíquicos, en un intento de espiritualización.



4.- Las aspiraciones puramente artísticas, mostrándose indiferentes frente a los fines utilitarios morales.



Actitud psíquica:



1.- se muestra una actitud cerebral hacia el arte y compleja e indirecta.



2.- Se trata de una actitud introvertida, guiándose más bien por las visiones personales y la intuición que por los viejos fines de carácter objetivo.



3.- En la búsqueda de lo novedoso, los manieristas querían ser distintos y originales, llegando en ocasiones a la excentricidad.



4.- La licencia y la violación de las reglas les convenía más que su observación.



5.- En los manieristas se advierte cierta dualidad; sintiéndose atraídos por posturas distintas de la clásica no lograron desprenderse de ella por completo, por lo que estaban como suspendidos entre dos mundos.



6.- Algunos representantes del Arte Manierista tenían rasgos neuróticos.

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