EL DESIERTO DEL SAHARA

El Sahara que ocupa el tercio septentrional de África y se prolonga sobre más de diez países, se extiende entre el Atlántico y mar Rojo (5.000 kilómetros), África del Norte y África Negra (2.000 kilómetros).
Su relieve es muy variado. En el centro y en el este se levantan los grandes macizos montañosos, en parte volcánicos, del Tibesti, del Air y del Hoggar. Este último se prolongan en planicies areniscas, el Tassili de los Ajjer. Las célebres dunas (ergs) sólo ocupan la quinta parte del territorio y el paisaje predominante lo forman vastas llanuras recubiertas de piedras (reds).
El Sahara debe su unidad al clima. En el V milenio a. C. era una zona de vegetación abundante, aunque su forma desértica se debe ya a la antigüedad. La sequedad extrema que tiene hoy día, la acusada oscilación térmica y los cálidos vientos impiden cualquier tipo de cultivo son obras de irrigación.
A excepción de las zonas más áridas, el Sahara es habitable y esta habitado. En los oasis, la explotación de las capas de agua subterráneas permiten la agricultura; los escasos pastos de temporada permiten practicar a lo nómadas la ganadería itinerante.

Zona de oasis.
Superficie: 8 millones de kilómetros cuadrados.
Población: sobre dos millones de habitantes (salvo Egipto).
Densidad media: 0,4 hab/km2.
Altitud máxima: 3,415 metros (monte Emi Koussi en el Chad).
Altitud mínima: 137 metros (en Kattara en Egipto).
Sede etnias negras en el neolítico, el Sahara fue ocupado por los bereberes en la Antigüedad, antes que se establecieran en él los árabes (siglos VIII-XI), que implantaron su lengua y su religión.
Explorando en el s. XIX por los europeos, el desierto fue conquistado casi en toda su totalidad por los franceses. De ser considerado como un obstáculo, el Sahara paso a ser nexo de unión entre África del Norte y África Negra.
El proceso de revalorización del desierto, emprendido después de la IIª Guerra Mundial, continuó después de la descolonización. Aunque más modernizado en el norte, en todo él se manifiesta la oposición de dos mundos, uno sometido y adaptado al desierto y otro que busca separarlo a través de la fuerza mecánica. A este problema de desarrollo de añaden los numerosos conflictos regionales y diplomáticos, herederos de los antiguos imperios coloniales.

Zona típica del desierto.
Recursos: petróleo, gas, carbón, sal, hierro y uranio. Cereales, verduras tempranas, tabaco, algodón .
Países que componen el Sahara: Marruecos, Argelia, Tunez, Libia, Egipto, Sudán, Chad, Níger, Mali, Mauritania y el Sahara occidental.
Etiquetas: Geografía

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio