
Todo comienza con la reconquista de la ciudad de Granada por parte de los Reyes Católicos en el 1.492, en la que la Alhambra tomará el papel de fortaleza militar ante las más que posibles revueltas internas que podían ocasionar la población morisca que seguía habiendo dentro de la ciudad de Granada. Hay que recordar que la Alhambra queda separada de lo que era la ciudad, la Alhambra se asienta en la colina del mismo nombre, mientras que la ciudad se asienta en la vega o en la parte más llana.

figura del Emperador Carlos V a caballo.
Al hacerla por parte de las autoridades una diferenciación con respecto al resto de la ciudad, esta empezará a gozar de autonomía política y jurisdiccional, por lo que gozará de independencia y garantiza lo que sería una futura intervención militar. En consecuencia, se decidió establecer en la Alhambra la Capitanía General del Reino de Granada y por tanto se le daría una alcaldía propia, quedando ambos estamentos en manos de una misma persona.

imagen del primer alcalde de la Alhambra, don Iñigo López de Mendoza.
Será el primer alcalde de la Alhambra Iñigo López de Mendoza, marqués de Mondejar y conde de Tendilla, un noble que fue uno de los impulsores del movimiento renacentista en España. Esta familia será la que ostente el título de alcalde de la Alhambra a través de sucesivas generaciones hasta 1.717, que gracias al apoyo que da esta familia al Archiduque Carlos de Austria en la Guerra de Sucesión, cuando se le retira el título de alcalde de la Alhambra, cargo retirado por el rey Felipe V.
Nos encontramos con la figura del segundo alcalde de la Alhambra a Luis Hurtado de Mendoza, quien a partir del 1.515 llevará a cabo el proyecto de un palacio cristiano dentro de la Alhambra.
Cuando Carlos V llega a Granada en el 1.526, elige la Alhambra como lugar de residencia de él y todo su séquito, compuesto por personalidades culturales y políticas de Europa, lo que convierte a la Alhambra en el foco temporal del Humanismo.
Fue en esa visita cuando Luis Hurtado de Mendoza le propone al Emperador Carlos V la construcción de un palacio a la altura del Emperador. Esta propuesta es bien acogida por el Emperador, quedando la ejecución del proyecto en manos del propio Luis Hurtado de Mendoza. El proyecto se va a ir financiando se hace con cargo el impuesto que se esta recaudando en la ciudad a cambio de respetar algunas de las costumbres de la población morisca.
Carlos V aprueba a finales de 1.527 los planos del proyecto que le fue enviados por Luis Hurtado y diseñados por Pedro Machuca.
Pedro Machuca fue formado en Italia en los círculos de Miguel Ángel (cabe destacar que trabajó en los murales de las logias vaticanas entre 1.517 al 1.519), en esta etapa aprendió el clasicismo italiano. Vuelve a España sobre el 1.520 junto a con Alonso Berruguete y Jacopo Florentino; este último y Machuca van dirección a Granada donde se están realizando los trabajos de la Capilla Real.
Ya en la ciudad, Machuca, entra a formar parte de la gente de confianza de Luis Hurtado, lo que le llevará a que se le encargue el proyecto y la dirección de las obras del futuro palacio real. Lo que Machura realizará es las trazas e instrucción a seguir en la construcción, pero sin estar directamente en la obra (es decir, no estará a pie de obra), eso lo harán otras personas, siendo la figura principal de ello Juan de Marquina. Las precisas indicaciones que va realizando Machuca impiden que aflore algún tipo de elemento ajeno al clasicismo.
Lo que se hace desde esta etapa de la historia en España es cambiar el Gótico por el Renacimiento, se trata de un cambio en todos los estamentos con la España imperial de Carlos V, esto también se refleja en el arte.
catedral de Barcelona, claro ejemplo del gótico.

catedral de Jaén, claro ejemplo del renacimiento.
El palacio de Carlos V se presenta con cuatro frentes aislados unos de otros, articulados sobre variaciones de temas bramantescos, herencia de la experiencias romanas que tuvo Machuca. Su alzado exterior tiene dos cuerpos. El primer cuerpo (de orden toscano) tiene unos sillares almohadillados, menos en la parte norte que es totalmente liso y sin las pilastras que adornas los demás testeros. Entre estas pilastras existen dos órdenes de ventanas, rectangulares en la inferiores y circulares en las otras, repitiéndose el esquema en el cuerpo superior. El orden seguido en este cuerpo es el jónico, con mucha ornamentación.
El interior del palacio está en torno del gran patio central circular, concevido como una gran fachada de un solo frente continuo, sin ángulos, donde se utiliza como fórmula altamente expresiva al adintelamiento griego en sus dos plantas, dórico y toscana en el inferior y jónica sobre pedestales en la superior, cruzando por ejes espaciales que definen las portadas de acceso a los zaguanes. La escalera principal, se enlaza sabiamente con la magnífica bóveda de cañón anular del pórtico.
detalle del patio central.
En el palacio hay que tener en cuenta: la planta, los ciclos históricos-alegóricos procedentes de la portada sur y oeste, y el análisis preciso de ciertos elementos arquitectónicos constructivos de la obras.
detalle de una de las escaleras que suben del patio a la segunda planta.
La planta: se constituye en el juego de las figuras geométricas como el círculo y el cuadrado. El patio circular (inspirado en la villa Adriana de Tívoli y la casa de Mantegna en Mantua). La planta se caracteriza por el juego de dos figuras geométricas esenciales: circulo y cuadrado. Con esto se logra un sentido de belleza consistente en la integración racional de las proporciones de todas partes del edificio. El diseño aparece absoluto, inmutable y claro.
alzado del palacio.
El palacio fue visto como la Casa del emperador del Occidente, lo que el simbolismo del patio central es total.
Las fachadas del palacio se conciben cuatro fachadas totalmente diferentes, pero al final solo dos de ellas son las que se desarrollan, siendo las fachadas sur y oeste las que tienen ese esplendor. En ambas fachadas se guarda relación del papel que juega Carlos V como Señor del Mundo, en las que se representas toda una serie de alegorías o representaciones.
La fachada sur que fue iniciada en 1.539, siendo su segunda planta desarrollada en 1.548. En la parte inferior de la fachada sur nos encontramos representados antiguos y modernos pedestales, mientras que a los lados del frontón triángulos hay sendas Victorias. Mientras que el segundo cuerpo tiene un arco triunfal derivado del motivo palladiano; en los pedestales aparecen grandes relieves de Neptuno calmando la tempestad y las bodas de Neptuno y Anfitrite (que viene a reflejar los triunfos que va teniendo el emperador en el mar, como la conquista de Túnez). Este sentido que le da Machuca de marítimo se ve también reflejado en los bajo relieves inferiores, que representan genios sobre monstruos marinos.
fachada sur.
En la portada oeste del palacio, que construida en el s.XVI, presenta en los pedestales del piso bajo relieves de una batalla y los referentes a la Paz, simbólica por dos figuras femeninas que en compañía de genios, queman las armas y sostienen las columnas de Hércules con el mundo en el centro. En el piso alto tenemos tres tondos realizados en el 1.521; en el centro tenemos el escudo imperial y los laterales nos encontramos con representaciones de los trabajos herácleos (la lucha con el toro de Creta y con el león de Nemea, alusiones directas al emperador); que viene a ser el nuevo Hércules.
fachada oeste.
La fachada norte carece de la belleza de las otras dos fachadas. Posiblemente la situación económica hizo que está no tuviera el esplendor de las otras dos. Por lo que esta fachada pasa al estilo toscano, que es mucho más simple y que no utiliza esculturas.

fachada este.
Curiosidades del Palacio de Carlos V.
Existen varias curiosidades y malentendidos que siempre han estado alrededor de la construcción del palacio de Carlos V.
- El palacio se no se llegó a terminar hasta la mitad del s.XX, es decir, el faltaba finalizar toda la techumbre del edificio, recordamos que se empezó a construir en el s. XV y no se terminó en su totalidad hasta el s.XX, no se terminó en su época por la falta de recursos económicos y por la falta de interés de los reyes, desde Carlos V hasta casi nuestros días.
- El palacio de Carlos V nunca cumplió la finalidad por la que fue ideado y construido, es decir, nunca sirvió de alojamiento para el emperador y su séquito (nunca lo vio acabado).
- Durante muchos años se le atribuyó al palacio la destrucción de parte de la Alhambra, cosa que desde aquí y desde diferentes foros ha sido negado. El palacio se encuentra situado en lo que es la gran esplanada de la fortificación de la Alhambra, por lo que como mucho se echo abajo fueron una serie de residencias de soldados de escaso o nulo interés; a lo que hay que añadir que sólo se echó abajo un pequeño muro que no tenía ninguna importancia.
- También durante muchos años se ha ido especulando con la poca idoneidad de poner el palacio en el mismo centro de la Alhambra; a decir la verdad hace un fuerte contrate de estilos arquitectónicos. Lo que se intentaba hacer era imponer el estilo del nuevo rey que había en Granada y como hacerlo y dejar la Alhambra, pues muy fácil, en la explanada de la fortaleza se resaltó al nuevo rey u ocupante de las tierras. Quizás no es el mejor sitio pero los granadinos y muchas gentes que han venido a verlo lo han visto bien.
Eso se ha ido haciendo durante muchas veces a lo largo de la historia y voy a poner dos aberraciones mucho más graves que la del palacio de Carlos V. Se trata de la mezquita de Córdoba y la basílica de Santa Sofía, es un clarísimo ejemplo de lo que no se debe hacer. De hecho cuando Carlos V vio lo que se había hecho en la mezquita se arrepintió mucho de haberlo hecho (y como anécdota, el emperador nunca se arrepintió de nada, salvo esta aberración), lo malo es que hoy día se siguen poniendo placas (como una que hay en la entrada de la mezquita-catedral de Córdoba y que viene a reflejar el nombre del nuevo Papa Benedicto XVI).
Hoy día el palacio de Carlos V lo rige el Patronato de la Alhambra, es más, allí se encuentran las oficinas del mismo. También se hacen todo tipo de exposiciones relacionas con la historia de Granada. El palacio está hoy día muy vivo.
Además sobre el mes de junio se celebran una serie de conciertos pertenecientes al Festival de Música y Danza de Granada, mundialmente conocidos y que tiene dos de sus escenarios en la Alhambra, marco incomparable donde los haya.